Malices nace en un taller tradicional de Barcelona. Huyendo de la producción industrial, las manos de expertos artesanos cortan y confeccionan las pieles seleccionadas minuciosamente, haciendo de cada diseño una pieza única y de gran calidad.

Las pequeñas variaciones que se pueden encontrar en las pieles, son características de los materiales naturales y dotan a cada accesorio de personalidad propia haciéndolo exclusivo.

A través de nuestras iniciales de fundición hechas a mano, aportamos un extra de personalización, ofreciendo la posibilidad de poseer un complemento hecho a medida.

Creamos un número limitado de cada modelo, lo que permite hacer del proceso artesanal de producción, realizado íntegramente en Barcelona, uno de los pilares básicos de la filosofía de Malices.